EU AI Act en 2026: Qué deben hacer las empresas

Hace poco cogí el AVE de Barcelona a Madrid. Al llegar a Atocha, Pedro, un buen amigo y CIO de una pequeña empresa farmacéutica, vino a recogerme. Durante el trayecto, entre conversación y conversación, acabamos hablando de Inteligencia Artificial. Y apareció una situación que cada vez veo más en empresas.

Pregunté cuántos sistemas de IA utilizaban.

La primera respuesta fue:

“No demasiados.”

Le dije… «Vamos a repasarlo juntos…»

Marketing utilizaba herramientas de IA generativa. Comercial tenía funciones de IA integradas en su CRM. Recursos Humanos probaba soluciones para gestionar candidaturas. Atención al cliente tenía un chatbot. Y varios empleados utilizaban IA para resumir documentos, preparar presentaciones o analizar información.

De repente, aquella empresa que “apenas utilizaba IA” tenía bastantes más casos de uso de los que pensaba.

Y creo que aquí está uno de los grandes retos del EU AI Act en 2026.

La pregunta ya no debería ser:

“¿Utilizamos Inteligencia Artificial?”

Sino:

“¿Sabemos qué IA utilizamos, para qué la utilizamos y qué obligaciones nos genera?”


Desde el 2 de agosto de 2026, el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial es aplicable con carácter general en la Unión Europea, aunque determinadas obligaciones cuentan con calendarios específicos.

El texto completo puede consultarse en el Reglamento (UE) 2024/1689 — EUR-Lex.

Pero hay una idea especialmente importante:

No todos los sistemas de IA tienen el mismo riesgo ni todas las empresas tienen las mismas obligaciones.

Por eso, antes de generar políticas, procedimientos y decenas de documentos, creo que hay que empezar por algo mucho más básico:

Saber qué Inteligencia Artificial utiliza realmente la organización.


Pensemos en dos situaciones.

Una empresa utiliza IA para generar un primer borrador de una publicación en LinkedIn y una persona revisa el contenido antes de publicarlo.

La misma empresa utiliza otro sistema para analizar currículums y apoyar la decisión sobre qué candidatos continúan en un proceso de selección.

Los dos utilizan Inteligencia Artificial.

Pero el contexto, el impacto y el riesgo son completamente distintos.

Por eso, el análisis debe realizarse caso por caso.

En Aicertia trabajamos este primer paso mediante la Clasificación de Riesgo e Impacto Regulatorio de IA: identificar el sistema, su finalidad, el papel de la organización y las posibles obligaciones que pueden resultar aplicables.


Otro aspecto especialmente relevante es la AI Literacy.

El artículo 4 del EU AI Act pone el foco en las competencias de las personas que utilizan u operan sistemas de Inteligencia Artificial.

La propia Comisión Europea dispone de información específica sobre AI Literacy y capacidades en Inteligencia Artificial.

Y creo que tiene bastante sentido incluso más allá de la obligación regulatoria.

Si permitimos que nuestros empleados utilicen IA, deberían saber:

  • qué herramientas están autorizadas;
  • qué información pueden introducir;
  • qué riesgos existen;
  • cuándo deberían comprobar una respuesta;
  • cuándo es necesaria supervisión humana.

Decir simplemente:

“Utilizamos Inteligencia Artificial de forma responsable”

no es suficiente.

Hay que convertir ese principio en conocimiento práctico.


Si tuviera que simplificar el punto de partida del cumplimiento del EU AI Act, comenzaría con estas cinco preguntas:

  • ¿Qué sistemas de IA utilizamos?
  • ¿Para qué utilizamos cada uno?
  • ¿Qué papel desempeñamos respecto al sistema?
  • ¿Qué riesgos y obligaciones pueden existir?
  • ¿Podríamos demostrar mañana que lo estamos gestionando correctamente?

La última me parece especialmente importante, porque una empresa puede afirmar que utiliza IA responsablemente, pero debería poder demostrar:

  • quién es responsable;
  • qué evaluación se realizó;
  • qué formación recibió el equipo;
  • qué controles existen.

El EU AI Act no debería entenderse como una razón para utilizar menos Inteligencia Artificial.

Al contrario.

Una organización que conoce sus sistemas, comprende sus riesgos, establece responsabilidades y forma a sus equipos está probablemente en una posición mucho mejor para adoptar nuevas tecnologías.

Desde mi punto de vista, la innovación y la gobernanza no deberían ser conceptos enfrentados.

Cuanto más importante sea la IA dentro de una organización, más importante será saber gobernarla.


En Aicertia trabajamos precisamente en este punto: ayudar a convertir los requisitos del EU AI Act en medidas concretas de clasificación, formación, transparencia y gobierno de la IA.

Porque el cumplimiento no empieza rellenando documentos.

Empieza sabiendo qué Inteligencia Artificial utiliza realmente tu organización, para qué la utiliza y qué responsabilidad genera.

Porque, en 2026, el problema ya no es usar IA.

El problema es no saber cómo la estás usando.

Si tu organización necesita apoyo para interpretar, adaptar o implementar los requisitos del EU AI Act, en Aicertia podemos ayudarte a convertir la regulación en medidas concretas, prácticas y aplicables.

Abrazos, David Martí

#EUAIAct #AIGovernance #AICompliance #AILiteracy #InteligenciaArtificial #Aicertia